sábado, 19 de julio de 2025

Muy amarga la ida de Juan Carlos


Juan Carlos Núñez (1947 - 2024)

Muy amarga la ida de Juan Carlos. 
“Los niños y los jóvenes son la única opción para el arte”. Juan Carlos Núñez

          Recién llegados de Italia en estudios académicos de la música, Domingo Mendoza y Rafael Suárez se decantaron por la música popular venezolana y tomaron las canciones de Alberto Arvelo Torrealba como eje de sus interpretaciones a dúo. Tan bien les resultaron los arreglos, que se les ocurrió ampliarlos para cinco voces, y fue allí cuando convocaron a otros tres venezolanos que también salieron los tres del Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV), ellos fueron Aída Navarro, Morella Muñoz y Jesús sevillano. A Morella Muñoz la pude conocer luego gracias a Pedro Álvarez su esposo, quien me invitó a su casa en una oportunidad. Ella y Jesús Sevillano ya habían pasado por el orfeón del Liceo Andrés Bello desde muy jóvenes. Como yo vivía en mi niñez en una de las esquinas de ese Liceo, me salía a la calle en las noches temprano a oír sus ensayos y fue cuando aprecié sin quererlo y sin saberlo, las interpretaciones de estos tres grandes. De allí pasaron a integrarse al Orfeón Universitario de la UCV hasta que Rafael Suárez los invitó a formar un quinteto para interpretar arreglos para cinco voces de canciones de Alberto Arvelo que ya ellos venían interpretando a dos voces. Jesús Sevillano era solista del Orfeón y quedó como el tenor del grupo.
         El Quinteto Contrapunto tuvo tanto éxito que llegó a grabar más de medio centenar de canciones hasta que ocurrió la prematura muerte de Rafael Suárez, conocido como “Fucho”, con apenas cuarenta años de edad, algo que se notó en el ambiente musical venezolano por varios años.
         Al poco tiempo de disolverse el Quinteto, Jesús Sevillano siguió insistente con la interpretación de música venezolana y comenzó a grabar teniendo como protagonista al piano. Para ello, tuvo la suerte de toparse con Juan Carlos Núñez, quien le hizo los arreglos, y encima le tocó el piano. Era el primer disco de Jesús Sevillano, y su éxito fue tal, que lo llevó a grabar treinta discos más de música llanera, boleros y baladas.
          Fue el primero y uno de los pocos proyectos de música popular donde participó Juan Carlos.
         Juan Carlos estuvo muy vinculado a la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (luego denominada “El Sistema”), Organización musical auspiciada y dirigida por el maestro José Antonio Abreu, donde tuve la honra de participar como asesor en ingeniería civil, construyéndoles salas de ensayo y ayudando para localizar espacios para la ampliación de la Organización a todos los rincones de Venezuela. Allí tuve la fortuna de conocer a Juan Carlos y poder departir con él ya en el ámbito personal, alejados de los ambientes formales de las sinfonías, las óperas y los conciertos. Eso nos ayudó mucho para adentrarnos en nuestros espíritus, fuera de intereses foráneos a ellos. También nos ayudó mucho el hecho de que ambos éramos vecinos y hacíamos vida en el Parque Central, un suburbio voluminoso, híbrido de comercios, oficinas y residencias, al punto de que llegamos a hermanarnos bajo un velo de honestidad y sinceridad, por lo que puedo dar fe de que esa entrega y esa calidad de sus interpretaciones al piano y arreglos, eran el escape más idóneo a sus inquietudes existenciales, a las que tantas veces pude asistir y las que pudimos compartir en nuestras sentadas.
          Fue persona de especial sensibilidad, siempre muy pendiente de un crecimiento musical diferente para los niños y los jóvenes. Buen amigo, poco ortodoxo, creyente y defensor fervoroso de sus creaciones.
          Muy amarga la ida de Juan Carlos.  


Fuentes:
Fotografía: The Violín Channel

2 comentarios:

  1. Lamento la pérdida de Juan Carlos Núñez. Lo conocí en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales en los años 70 , cuando participé en un grupo musical fundado por Otilio Galíndez quien además de músico se desempeñaba como trabajador en esa facultad. Juan Carlos nos acompañaba con el piano y al terminar los ensayos siempre inventamos salidas festivas. Recuerdo esa época con mucha nostalgia y hoy me uno al duelo que embarga a sus familiares y amigos, por su desaparición física. Descanse en Paz.

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